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Feb 15, 2016

7 resistencias que afrontamos cuando empezamos a meditar

Destacamos las resistencias más normales y algunos consejos para superarlas, o mejor dicho, no dejar que eviten que sigas meditando.

1.- DESILUSIÓN

Al comenzar a meditar pensamos que la primera vez vamos a obtener un resultado concreto, pero el efecto comienza a surgir en un plano al que no estamos acostumbrados a percibir. El cambio es profundo pero a veces decepciona nuestra lógica racional, y sin embargo nos sentimos mejor. Es sabido que la práctica da resultados, pero el proceso de saber aplicar las instrucciones puede llevar varios intentos hasta que sentimos el fruto de la experiencia meditativa. El Ego se desilusiona al practicar un ejercicio que no requiere de proyectar planes, sinó de conectarse con nuestro Ser.

2.- OLVIDO

Practicamos un día y recién nos acordamos a los 3 días de volver a practicar. Es más importante practicar 15 minutos 3 días seguidos que 45 minutos un solo día.

3.- NO TENGO TIEMPO

Es la resistencia más conocida. El tiempo aparece cuando hay una buena motivación detrás. La clave es pensar en todos los beneficios que trae la meditación, no solo fue la práctica que llevo a Buda a iluminarse, sinó que puede mejorar drásticamente nuestras vidas en el día a día si nos permitimos probar el efecto de meditar con constancia. El momento de meditar es regalarse paz, es bajar un cambio; genera muchos momentos donde aprendemos lo que nos está pasando adentro nuestro. Nos volvemos más auténticos y centrados, nos dá foco y mejora enormemente la atención y concentración que luego la podemos aplicar en cualquier actividad, como la laboral. Reduce la ansiedad. Nos hace más comprensivos y menos reactivos lo cual mejora nuestras relaciones con las personas que queremos. En última instancia, la práctica es altruista, sirve para beneficiar a todos los seres vivos. Generar una buena motivación hará surgir un breve pero verdadero tiempo a la práctica de meditación por la mañana.

4.- TENGO QUE HACER UN MONTÓN DE COSAS

En este caso existe una ventana de tiempo pero rápidamente la llenamos con cosas. Por ahí está la motivación correcta pero aparecen excusas para “hacer algo” antes de meditar. Es probable que resuelvas mejor esas cosas si te das el tiempo para meditar. Es bueno encarar la práctica antes de chequear el celular por la mañana, porque el aparato está lleno de tareas y excusas ideales para seguir enganchado a la pantalla en lugar de meditar. Recomendamos incorporarlo después de lavarse los dientes y tomar un vaso de agua, en los primeros 15’ de estar despierto. Si dormís muy pesado es ideal un café o mate y luego encarar directamente la práctica de meditación. Pueden haber varios temas que nos impidan empezar así el día, que te despierte tu hijo o levantarte muy tarde por apagar el despertador 3 veces luego de que sonó. Tomalo como un juego, trata de resolver en qué momento podes colar esos 15’ de práctica sin que interrumpan tu día. Invita a tus hijos a meditar con vos. Meditar es conectarte y despertar tus 5 sentidos para después operar a toda máquina el resto del día, si te tienta mirar el celular observa el impulso que se genera internamente de tener que mirar otras cosas o esperar a que contesten, pero no agarres el teléfono y seguí observando esa sensación, lentamente se irá disolviendo. Si no hay una emergencia real, del otro lado van a esperar unos 15’ sin problema.

5.- CREO QUE NO ESTOY MEDITANDO BIEN

La sensación es típica cuando empezás o retomás la actividad. Lo que sucede al detenernos y enfocar la atención en el presente es que el hábito mental, la velocidad de pensamientos a la que venimos acostumbrados se hace evidente porque estamos aplicando técnicas que hacen como un efecto de lupa sobre nuestro interior. A ese efecto de ser más consciente de nuestros pensamientos, se suma un juicio sobre la experiencia, de repente escuchamos los pensamientos muy claramente: “Oh! que horror! no hay control!” – “Ah! ahora puedo pensar mejor y pensar sobre este tema que ahora tengo que resolver” – “Uh! no me sale, estoy pensando que estoy pensando que no me acuerdo cómo era esto de pensar”. No importan las frases, que tan claras o inteligentes sean, el primer paso para calmar y aclarar la mente y despejar los pensamientos que nos distraen es reconocer el “pensar”, darse cuenta que el sonido en nuestra cabeza es un pensamiento, que en definitiva no es más que un sonido interior, y “soltar los pensamientos”, no es rechazar, porque rechazar implica que es malo, esto es más desinteresado, es un simple soltar y volver a descansar la atención sobre el mantra o respiración o el objeto que estén usando.

6.- ANSIEDAD

Está relacionado con todos los anteriores, pero es normal que reconozcamos directamente y muy claramente esta emoción recién luego de sentarnos a meditar e intentar calmar la mente. Al aplicar correctamente la técnica vamos a ser conscientes de un silencio sabio o inteligente, es decir, un momento muy breve donde no estamos pensando en nada y sin embargo estamos alertas, atentos, despiertos, conectados al acá y ahora, pero mágicamente no estamos pensando en nada. Se puede alcanzar enfocando la atención en la respiración por ejemplo, no hace falta pensar para respirar, sentir la inhalación y exhalación puede generar ese pequeño corte en los pensamientos, pero muy rápido vuelve el hábito mental de pensar en el futuro “tengo que hacer 20 cosas en simultáneo, no tengo tiempo para meditar”. Por más que seamos responsables en nuestro trabajo, en el contexto de una práctica de meditación donde nos dimos 15’ para meditar, ese pensamiento se debe soltar para darle lugar a que surja el silencio nuevamente. Está práctica requiere de un sutil esfuerzo por no dejarnos llevar por los pensamientos y soltarlos. Es probable que a esta altura veamos más claramente las emociones o sentimientos que nos rigen en el momento. La ansiedad está de moda. La ansiedad surge como resultado de querer tener resuelto el futuro o una expectativa en el instante en que lo pensamos. En esta época de pantallas e internet, la mente traduce la velocidad de apretar un botón y de que “pase algo” en una pantalla al resto de los campos de nuestra vida, entonces queremos que un proyecto ya esté listo por solo pensarlo, o un problema en una relación ya esté solucionado por solo reconocerlo, pero el plano emocional se va cargando de una ansiedad que no se disuelve apretando un botón emocional. Al calmar el aspecto racional y conceptual de nuestra mente, podemos ver y sentir las emociones que están de fondo. Sea cual sea la emoción, linda, fea, horrible, encantadora, no la sobre-analices, meditando no importa “pensar cómo se formó”, tampoco intentes modificarla con pensamientos, solo reconocé y sonreí a eso que es parte de tu vida y dale espacio, déjalo estar, sin apegarte (querer que esa sensación se quede) o rechazarlo (querer que se vaya, negarlo o solucionarlo). Es probable que tu cabeza en este momento entienda el significado de estas cuestiones, pero recordá que no es una actividad para pensar, sinó para sentir.

7.- ¿QUÉ MÁS TENGO QUE HACER?

La mente vuelve una y otra vez a preguntarse si estamos practicando bien o mal la meditación. Sentimos que luego de meditar vuelven los pensamientos con sus cargas y las emociones se hacen más fuertes. La estructura del Ego tiene mecanismos de defensa que empiezan a sentirse, el Ego se siente atacado, se defiende con dudas, preocupaciones, con frases inteligentes, “listo, ya entendí todo, la meditación no es para mi, no me sirve” y al rato vuelve a sentirse infeliz porque no tiene el auto que quiere o reacciona con agresión cuando siente que no le alcanza el tiempo que perdió en otra cosa por estar distraído. No hace falta hacer nada mentalmente durante la mediación, sinó no estar distraídos. Luego es importante tratar de llevar la experiencia a la vida cotidiana y analizar cómo ayuda la práctica. 


Seguí meditando todos los días, 15’ minutos por la mañana, y 15’ por la tarde. Luego de la primer semana vas a ver y sentir resultados muy positivos que te van a incentivar a seguir practicando. Hay buenas y malas experiencias dentro de la meditación, algunas llenas del stress del día, otras donde el stress se disuelve y se genera una sensación de paz y gozo enormes. Cada meditación es distinta. No importa el contenido de la meditación, lo importante es continuar y priorizar generar el hábito de una práctica que, sin nada exterior, nos hará sentir feliz interiormente.

¿Cuál es tu mayor resistencia? ¿Algún consejo para compartir?

Comments (7)

  • Ser Uno Mismo
    Feb 15, 2016

    dejá tu comentario! 🙂

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    • vilma elena casco
      Feb 15, 2016

      muchas gracias, fue muy esclarecedor, si me cuesta, pero creo que no hacer 45¨minutos de entrada y si 15 y 15 dos veces al dia, para mi será la solución!!!

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      • Ser Uno Mismo
        Feb 22, 2016

        Totalmente! mejor empezar de a poco, pero mantener la constancia.

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  • veronica
    Feb 15, 2016

    Primero el gran inconveniente que tengo es no poder visualizar y esoe pone nerviosa y me lleva a la descilucion y me voy del eje. Me refiero a las meditaciones guiadas…y por otro lado cuando me pongo música los pensamientos me invaden y me enganchó ….. No logró dejarlos pasar…..

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    • Ser Uno Mismo
      Feb 22, 2016

      La visualización debe ser muy simple al principio, imaginate visualmente el objeto que indica la meditación pero sin entrar en detalles, es mejor hacer la experiencia como si fuese un primer borrador de lo que luego vas a ir perfeccionando de a poco, una vez que tenés las partes más importantes incorporadas vas a poder ir sumando detalles. Con la música y con un mantra no te identifiques con la sensación de no poder seguir, tiene que haber un poco de desinterés por el contenido de lo que te distrae, tener muchos pensamientos es muy normal, luego tiene que haber una presencia que diga “ah, estoy pensando mucho en lugar de seguir la música o el mantra”, y luego de ese reconocimiento le prestas más atención a la música o el mantra que al pensamiento, y seguís en la música/mantra durante el tiempo que sea, hasta que nuevamente te distraes, y volvés a reconocer la distracción y volvés al sonido, de a poco, este mismo ejercicio de reconocer-soltar-volver, hace que la mente se vaya calmando, de a poco, y luego de varios minutos, por más que sigamos pensando, los pensamientos tienen menos fuerza y cuesta menos “darnos cuenta” de la distracción. Tiene que ser como un juego volver al eje, hay que tomarse la práctica con calma. Y hacer cortes, o descansos dentro de la meditación. Espero haber ayudado. Saludos!

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  • ymdiana
    Feb 22, 2016

    me he ayudado mucho con las cosas que encuentro en internet, debido a que no tengo dinero disponible para hacer cursos,seguir charlas,etc.estoy muy agradecida por sus comentarios y todo lo que nos pueda brindar,a personas como yo a quienes estos aprendizajes nos sirven para lograr calidad de vida,encontrando la paz que necesitamos,en algún tramo de nuestra vida,estoy en tratamiento por fibromialgia,y he mejorado mucho mi estado físico y mental con la meditacion,gracias,gracias,gracias…

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    • Ser Uno Mismo
      Feb 29, 2016

      Muchas gracias a vos por tu visita y tu escucha, estamos muy contentos de poder ayudar desde nuestro lugar, desde esta página, sus audios y videos son justamente gratuitos para que puedan aprovecharse. Muchas gracias por tu mensaje! Saludos!!

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